Qué tal mis compas… Tal parece algunas banquetas de las calles del centro de Yautepec, han desaparecido, y no fue un temblor ni obra divina: se lo tragaron los puestos.
Algunas banquetas las han borrado del mapa y ya no existen, ahora son recuerdo histórico, porque están secuestradas por vendedores fijos, semifijos y los inspectores del Ayuntamiento están más ciegos que un árbitro de fútbol o de plano les dan moche.
En algunas calles las menos por si fuera poco, ya se adueñaron de medio carril, montando su restaurante como si tuvieran concesión federal: mesas, sillas, comensales y la gente caminando entre coches como si fuera deporte extremo y pa acabarla de chingar vecinos apartando espacios de estacionamiento con cubetas, botes y otras chivas.
¿Y la autoridad? Bien, gracias. Ni sus luces. Invisibles. A ver cuándo el coordinador Pedro Xicontencal hace su chamba, y mete mano en el desorden que para eso se renta.
Hoy los ciudadanos se preguntan 🤔 cómo este relajo lleva años y nadie lo ve, nadie lo regula y nadie lo corrige. Porque aquí el problema no es la falta de espacio, es la abundancia de permisos mágicos y los moches por debajo del agua, a ver nieguemelo. 😏

